Slogan
Estar presente.

Estar presente.

Esta es la configuración institucional y más completa de la identidad. Se utiliza en piezas de comunicación donde el espacio gráfico es amplio y se requiere transmitir no solo el nombre, sino también la promesa de valor de Amphitryon. La relación de tamaño y distancia entre el logotipo y el slogan es fija e inalterable, garantizando la perfecta legibilidad de ambos elementos.
Es la variante principal de la marca y prescinde del slogan para ofrecer un impacto visual más limpio, directo y versátil. Se empleará como opción preferencial en la mayoría de las aplicaciones corporativas, papelería institucional, piezas publicitarias y soportes donde el contexto de la marca ya sea conocido por el público o donde el espacio requiera mayor síntesis.
Una variante optimizada específicamente para formatos horizontales extremos, espacios reducidos o soportes digitales que exigen una gran economía visual. Esta versión condensa los rasgos esenciales de Amphitryon, asegurando que la identidad siga siendo reconocible y legible en entornos complejos donde la versión estándar se vería comprometida.
El isotipo representa el extracto visual más puro y conceptual de Amphitryon. Funciona como un sello o icono de alta recordación. Su uso está reservado principalmente para entornos digitales (como avatares en redes sociales, favicons y aplicaciones móviles), elementos promocionales, patrones textiles o como recurso de cierre gráfico cuando la marca ya ha sido presentada formalmente en la pieza.
Para garantizar la máxima legibilidad, impacto y reconocimiento de la marca en cualquier soporte, se ha establecido una zona de seguridad o área de exclusión obligatoria a su alrededor. Este espacio perimetral debe permanecer completamente libre de textos, imágenes u otros elementos gráficos que puedan competir con la identidad, asegurando así un aire visual constante, limpio y equilibrado sin importar la escala, formato o medio de reproducción.

La grilla compositiva de la marca establece la estructura geométrica, los ejes y las proporciones matemáticas precisas que dieron origen a la identidad visual. Este sistema de modulación técnica regula los ángulos, distancias y relaciones entre cada uno de los elementos gráficos, garantizando la armonía estética del conjunto y sirviendo como guía fundamental para una reproducción técnica exacta, fiel y proporcional en cualquier escala o soporte físico o digital.

Para asegurar la consistencia y el valor de la marca, la identidad visual debe aplicarse estrictamente bajo los lineamientos autorizados en este manual con el fin de evitar cualquier distorsión que afecte la legibilidad, el reconocimiento y el profesionalismo de la marca en sus diferentes aplicaciones.
Para garantizar la correcta legibilidad y evitar la pérdida de detalles esenciales de la identidad de la marca, se han definido los límites de tamaño mínimo permitidos para su reproducción. Queda prohibida la aplicación de la marca por debajo de los 25 mm en soportes impresos, asegurando así que todos los elementos se visualicen con total claridad, nitidez y fidelidad visual.

El color es uno de los componentes más potentes de la identidad de la marca, ya que evoca emociones y fija el posicionamiento en la mente del público. Para mantener la consistencia cromática en cualquier plataforma, se especifican los valores exactos en los sistemas más comunes. No está permitida la alteración de estos valores ni el uso de colores o combinaciones que no estén contemplados en esta guía.
La tipografía de la marca constituye la voz visual de la comunicación y es clave para transmitir de forma constante la personalidad y el tono de la identidad. El uso exclusivo de las fuentes seleccionadas en este manual es de carácter obligatorio; la incorporación de tipografías ajenas al sistema altera la percepción del diseño, diluye el mensaje institucional y rompe la coherencia estética necesaria para construir un reconocimiento sólido, profesional y confiable ante el público.
A continuación se presentan las distintas aplicaciones de la marca en una variedad de soportes físicos y entornos digitales, ilustrando cómo el sistema visual se adapta con flexibilidad y rigor a cada formato. Estos ejemplos prácticos sirven como guía de referencia conceptual y técnica para asegurar que la identidad mantenga su coherencia, impacto y profesionalismo en todos los puntos de contacto y canales de comunicación.



